En informática forense, los valores Hash son el equivalente a una huella dactilar o un ADN digital. Son el mecanismo que garantiza que la evidencia digital no ha sido manipulada desde su obtención — y su correcta aplicación puede ser la diferencia entre un caso ganado y una duda razonable ante el tribunal.
¿Qué es una función Hash?
La función criptográfica Hash es un algoritmo matemático que transforma cualquier bloque arbitrario de datos en una nueva serie de caracteres con una longitud fija. Independientemente de la longitud de los datos de entrada, el valor Hash de salida tendrá siempre la misma longitud.
Hans Peter Luhn, científico de IBM que investigaba el campo de la informática y la ciencia de la información, es reconocido como el inventor del Hashing.
Propiedades fundamentales del Hash
Cada algoritmo Hash posee sus propias reglas de cálculo, son estables y universales para todos aquellos programas que utilicen el mismo algoritmo. No existen dos formulaciones de algoritmos diferentes con el mismo nombre — un algoritmo siempre ofrece el mismo valor de salida para una entrada dada, con total independencia de la herramienta, software o dispositivo utilizado para su cálculo.
Aplicación en la cadena de custodia
En la realización de clones idénticos (imagen bit a bit) de discos HDD, memorias USB, SD y microSD, el Hash puede aplicarse a todos los sistemas de almacenamiento, particiones específicas, carpetas o grupos de archivos. Esta verificación es sumamente significativa: si no se realizan manipulaciones — borrado, copia de ficheros o modificación interna — la información permanece invariable y el valor del algoritmo hash permanecerá también invariable a lo largo del tiempo.
Esto es precisamente lo que permite certificar indubitadamente que un elemento digital no ha sido modificado desde su obtención.
El Hash en el contraperitaje
En un contraperitaje — «contraprueba que permite generar dudas razonables respecto de un informe pericial ya conocido» — los valores Hash son uno de los principales puntos a considerar. Al utilizarse los mismos métodos, el resultado debe dar los mismos valores aunque los programas sean diferentes. Si se determina una mínima discrepancia no justificada por el método, podría dar cabida a una duda razonable de mal procedimiento o posible manipulación de evidencia.
Implementación en sistemas forenses actuales
Los sistemas forenses más conocidos, tanto para análisis de equipos móviles como de equipos de cómputo, implementan dos tipos de algoritmo hash por cada archivo extraído desde un sistema de almacenamiento o desempaquetado de una imagen creada. Esto permite su autentificación y comparación durante todo el proceso pericial.
Algoritmos más utilizados
- SHA-1 — Ampliamente usado, aunque fue considerado roto en 2015
- SHA-256 — El estándar actual recomendado en entornos forenses
- SHA-512 — Mayor seguridad, usado en casos de alta criticidad
- MD5 — Históricamente usado, pero descartado por profesionales desde 2004 por vulnerabilidades de colisión y fuerza bruta
⚠️ Nota técnica: Los profesionales y técnicos más ortodoxos descartan el MD5 porque presentó vulnerabilidades de colisión y frente a ataques de fuerza bruta (algoritmo roto en 2004). En 2015 ocurrió lo mismo con SHA-1. Para peritajes judiciales actuales, se recomienda SHA-256 como mínimo.
Links recomendados
- Criptografía y algoritmos Hash — RedesZone
- Funciones Hash en la investigación forense — PeritoIT
- Canal CIFRA — Tutoriales en español
¿Necesitas verificar la integridad de evidencia digital para un proceso judicial? Solicita una consulta pericial en CIFRA.